Durante el fin de semana, Juanes y catorce artistas a quienes representa más de seis países actuaron en la capital de Cuba, La Habana para los ciudadanos de la Isla Caribe. El nombre del concierto, “Paz sin Fronteras,” era el mensaje del concierto – que paz es un derecho para todo el mundo en cualquier forma que la gente lo quiere. Este concierto para las personas de la Isla Caribe era muy polémico porque muchas
personas que representan los exilios Cubanos o anticastristas dijeron que Juanes (y otros artistas) cambió su camisa negra a camisa roja (un juego de palabras sobre la canción popular de Juanes “La Camisa Negra”). Pero para Juanes y las otras artistas, como el periódico El País escribió, el concierto es para paz y reconciliación entre todos los cubanos en una manera divertida. Desafortunadamente, todas las personas no estaban de acuerdo y muchas acusan Juanes de apoyando un gobierno “dictatorial.”
En mi opinión, no es justo que la gente acuse Juanes de apoyando los hermanos Castros y sus régimen comunista. Como Juanes dijo en una entrevista con Jesús Cintora, un reportero del periódico El País, el concierto es “especial” y no es “político.” Es un concierto para conectar con la gente con la lengua del mundo, música. Él dijo que “el arte de música no tiene limitaciones”

y puede crear un sentimiento positivo para todos y estoy de acuerdo con sus ideas. También, Washington permitió el concierto y apoyara Juanes y su idea. Pienso que el concierto podrá ayudar los cubanos y aumentará el conocimiento de las condiciones de la gente que vive en la Isla Caribe.